Estos son también referidos como estereotipos sexuales y reflejan las creencias populares sobre las actividades, los roles, rasgos, características o atribuciones que caracterizan y distinguen a los hombres de las mujeres.
De este modo, se espera que los niños practiquen más la bicicleta que las niñas, o que éstas sean más ordenadas que los niños.
Bem (1981) argumenta que las personas con un estereotipo de género acentuado difieren de los no estereotipados en el modo en que organizan la información relativa al sexo.
Los primeros se distinguen de los individuos no en la cantidad de masculinidad o femineidad que posean, sino en que sus conceptos y sus conductas se organizan en función del género.
Estos sujetos utilizan el género como una estrategia para organizar el procesamiento de información sobre sí mismo y sobre los demás.
(De diferentes revistas de PRONAM)
De este modo, se espera que los niños practiquen más la bicicleta que las niñas, o que éstas sean más ordenadas que los niños.
Bem (1981) argumenta que las personas con un estereotipo de género acentuado difieren de los no estereotipados en el modo en que organizan la información relativa al sexo.
Los primeros se distinguen de los individuos no en la cantidad de masculinidad o femineidad que posean, sino en que sus conceptos y sus conductas se organizan en función del género.
Estos sujetos utilizan el género como una estrategia para organizar el procesamiento de información sobre sí mismo y sobre los demás.
(De diferentes revistas de PRONAM)
De aquí surgen los conceptos de masculinidad y feminidad, los cuales determinan el comportamiento, las funciones, las oportunidades, la valoración y las relaciones entre mujeres y hombres. Es decir, el género responde a construcciones socioculturales susceptibles de modificarse dado que han sido aprendidas (INMUJERES, 2004). En consecuencia, el sexo es biológico y el género se elabora socialmente, de manera que ser biológicamente diferente no implica ser socialmente desigual.
Hoy día las cosas han cambiado mucho. Ahora es común que una mujer quiera ingresar a la escuela; sin embargo, muchas mujeres abandonan la escuela porque se dedican a realizar el trabajo domestico, otras porque tienen que cuidar a sus hijos, o bien a los ancianos. Algunos hombres también han adoptado roles diferentes de los tradicionales, ejercen la paternidad y la relacione de pareja de una manera mas solidaria y respetuosa.

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